Salimos del punto de encuentro a la hora prevista y llegamos a Pórtugos a eso de las 09:30 pasadas.
Desayuno en el bar de la plaza para quienes quisieron hacer cata de una torta de chicharrones y bizcocho de la tahona del pueblo.Poco después de las 10:15 comenzamos a caminar con un cielo cubierto de nubes pero con una temperatura agradable. La ruta guiada por Elena ascendía por la parte alta del pueblo en dirección NE por la ladera que se encamina hacia Trevélez.
Nos despedimos de las últimas casas junto a un huerto con unos tomates de fin de temporada de un tamaño que daba gloria verlos.
La "verea" discurrió entre castaños, encinas y numerosos robles. También vimos algunas setas que con las últimas lluvias se asomaban buscando el sol.
Fue una camino de subida en la mitad del recorrido; pero era una subida cómoda y sin pronunciadas rampas que hizo del camino un agradable paseo. Además como el cielo seguía cubierto las nubes éstas nos protegieron del tenue sol de la jornada. Uno de los temas de conversación no era otro de la amenaza de lluvia que se pronosticaba para eso de las 13 horas.
Las primeras gotitas se presentaron a eso de las 12, en las cercanías de un cortijo en reconstrucción que el ayuntamiento está recuperando como un aula de naturaleza. Fueron apenas unos minutos pero ya nos tuvimos que proteger con las capas de lluvia, paraguas y chubasqueros.
Poco después llegamos al lugar desde el que iniciamos el descenso; en las proximidades del cual hay un pequeño embalse de agua y un reducido helipuerto que se entiende como un punto de abastecimiento para la lucha contraincendios de la zona.
A pesar de la lluvia la temperatura fue muy agradable. Nos cruzamos con otros grupos de personas que, unos a caballo y otros en bicicleta, también se animaron a disfrutar de ese campo iniciado ya el otoño en la Alpujarra.
Aprovechando que la lluvia se había detenido nuevamente nos sentamos bajo unos pinos a tomar una fruta, bocata y lo que cada cual entendió oportuno. Paco Teva nos compartió sus deliciosas guindas y ricos pistachos. ¡Gracias Paco por tu generosidad!
Poco después reiniciamos el camino de bajada hacia el pueblo y se nos presentó una lluvia más intensa que nos obligó de nuevo a protegernos de la lluvia y nos animó a caminar más deprisa hacia el pueblo. Roberto y Guillermo tomaron un camino que se indicaba hacia el pueblo y que era supuestamente algo más corto que la ruta que seguía el resto del grupo con el propósito de llegar al pueblo lo antes posible y refugiarnos de la lluvia. Pasados unos 10 o 15 minutos se detuvo la lluvia y nos dejó llegar al pueblo a eso de las 14:00; el resto del grupo llegó un poco después y nos sentamos a comer junto a la iglesia bajo una cubierta que pocos días antes instaló el ayuntamiento para celebrar las fiestas de la Virgen del Rosario (patrona de Pórtugos). Guillermo aprovechó para acercarse a la Fuente Agria a recoger agua para su cerámica y al terminar nos reunimos de nuevo en el bar para tomar unos cafés con unos dulces que nos regaló Pepa (¡Gracias Pepa!)
Para terminar la salida de este día nos detuvimos en Pitres a comprar unas tabletas de chocolate artesano y otros dulces que allí hacen y a continuación Guillermo concertó la visita al Taller/museo Cerámico de Emily Pranger en Mecina-Fondales. Fue una interesante visita donde Emily nos habló de la historia de su taller, los trabajos anteriores de su padre y de como ella ha seguido la tradición familiar. Tiene una pequeño museo de piezas que muestran la colección que su padre fue reuniendo a lo largo de muchos años y que cuenta con unas piezas extraordinarias de distintas épocas y lugares de la geografía española (Talavera de la Reina, Puente del Arzobispo, Manises, Triana, Teruel, Soria, entre otros); junto a ellas se exponen las pulcras piezas que Emily crea en su taller con una decoración original y hechas con una impecable técnica. Trabaja en baja temperatura y decora bajo cubierta una variedad muy rica de piezas y motivos.
En definitiva fue un día estupendo, muy completo y en el que echamos de menos al resto de los habituales de nuestro club de la "Por donde va la verea" quienes, por una u otra razón, no pudieron acompañarnos en esta ocasión.
Las primeras gotitas se presentaron a eso de las 12, en las cercanías de un cortijo en reconstrucción que el ayuntamiento está recuperando como un aula de naturaleza. Fueron apenas unos minutos pero ya nos tuvimos que proteger con las capas de lluvia, paraguas y chubasqueros.
Poco después llegamos al lugar desde el que iniciamos el descenso; en las proximidades del cual hay un pequeño embalse de agua y un reducido helipuerto que se entiende como un punto de abastecimiento para la lucha contraincendios de la zona.
A pesar de la lluvia la temperatura fue muy agradable. Nos cruzamos con otros grupos de personas que, unos a caballo y otros en bicicleta, también se animaron a disfrutar de ese campo iniciado ya el otoño en la Alpujarra.
Aprovechando que la lluvia se había detenido nuevamente nos sentamos bajo unos pinos a tomar una fruta, bocata y lo que cada cual entendió oportuno. Paco Teva nos compartió sus deliciosas guindas y ricos pistachos. ¡Gracias Paco por tu generosidad!
Poco después reiniciamos el camino de bajada hacia el pueblo y se nos presentó una lluvia más intensa que nos obligó de nuevo a protegernos de la lluvia y nos animó a caminar más deprisa hacia el pueblo. Roberto y Guillermo tomaron un camino que se indicaba hacia el pueblo y que era supuestamente algo más corto que la ruta que seguía el resto del grupo con el propósito de llegar al pueblo lo antes posible y refugiarnos de la lluvia. Pasados unos 10 o 15 minutos se detuvo la lluvia y nos dejó llegar al pueblo a eso de las 14:00; el resto del grupo llegó un poco después y nos sentamos a comer junto a la iglesia bajo una cubierta que pocos días antes instaló el ayuntamiento para celebrar las fiestas de la Virgen del Rosario (patrona de Pórtugos). Guillermo aprovechó para acercarse a la Fuente Agria a recoger agua para su cerámica y al terminar nos reunimos de nuevo en el bar para tomar unos cafés con unos dulces que nos regaló Pepa (¡Gracias Pepa!)
Para terminar la salida de este día nos detuvimos en Pitres a comprar unas tabletas de chocolate artesano y otros dulces que allí hacen y a continuación Guillermo concertó la visita al Taller/museo Cerámico de Emily Pranger en Mecina-Fondales. Fue una interesante visita donde Emily nos habló de la historia de su taller, los trabajos anteriores de su padre y de como ella ha seguido la tradición familiar. Tiene una pequeño museo de piezas que muestran la colección que su padre fue reuniendo a lo largo de muchos años y que cuenta con unas piezas extraordinarias de distintas épocas y lugares de la geografía española (Talavera de la Reina, Puente del Arzobispo, Manises, Triana, Teruel, Soria, entre otros); junto a ellas se exponen las pulcras piezas que Emily crea en su taller con una decoración original y hechas con una impecable técnica. Trabaja en baja temperatura y decora bajo cubierta una variedad muy rica de piezas y motivos.
En definitiva fue un día estupendo, muy completo y en el que echamos de menos al resto de los habituales de nuestro club de la "Por donde va la verea" quienes, por una u otra razón, no pudieron acompañarnos en esta ocasión.
Fotos: Elena y Guillermo








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