viernes, 7 de noviembre de 2014

De Cádiar a Mecina Bombarón por el GR-7

NOMBRE DE LA RUTA: De Cádias a Mecina Bombarón por el GR-7
Provincia: Granada
Zona : Alpujarras
Tipo de recorrido: Lineal
Longitud: 14 km
Tiempo: 4 h 30 minutos
Desnivel: 835 m
Dificultad: Fácil
Señalización: Sí, etapa del GR 7
Fecha realización: 8 de noviembre de 2014
Epoca recomendada: Cualquiera
Valoración del 1 al 5: 4

Esta hermosa ruta que hemos realizado transcurre por las localidades de Cádiar, Narila, Alcutar, Bérchules y Mecina Bombarón.
Muy de mañana  veinte senderistas tomamos la ruta de la Alpujarra sin miedo al mal tiempo con el que nos habíamos levantado en Granada. Efectivamente, nada más pasar el Suspiro del Moro nos encontramos con un cielo casi despejado y un sol radiante.
Una vez en Cádiar, desayuno y los conductores suben los coches a Mecina, final de la ruta y vuelven hasta la localidad de partida en uno de los vehículos.
El sendero se inicia desde la iglesia, dirigiéndonos hacia el río Cádiar Seguimos por un camino que asciende suavemente  por la margen izquierda del río, atravesando diferentes huertas y zonas cultivadas. Lástima de tomates cherry que no tienen salida comercial y  quedan abandonados en el campo. Nosotros aprovechamos para coger algunos, además de castañas, almendras y nueces.
Tras un fuerte ascenso, llegamos al municipio de Alcútar, que recorremos en busca de la carretera que nos llevará hasta Bérchules. Antes de entrar bebemos agua en la famosa fuente Carmela.
En Bérchules hay un pequeño despiste con el camino a seguir lo que nos obliga  a desandar lo andado y volver al pueblo para coger la ruta correcta.
Tomamos la calle del Agua recorriéndola hasta su final donde tomaremos una vereda que desciende rápidamente. Atravesamos zonas de cultivo y una hermosa arboleda revestida del variado colorido del otoño. Llegamos hasta el río Grande de los Bérchules que cruzamos e iniciamos el ascenso por una empinada y serpenteante vereda hasta remontar y llegar a un carril desde donde se divisa una espectacular vista de Bérchules y Alcútar.
Seguimos por la pista que va girando hacia nuestra izquierda y pronto daremos vista o otro gran valle. Continuamos la pista que ahora comienza a descender y que pronto nos dejará en Mecina Bombarón, final de nuestra etapa.
Pero la jornada no ha terminado todavía. Antonio nos tiene reservada una grata sorpresa, la visita al Museo de Jorairatar, Nos asombra encontrar esa enorme cantidad de objetos antiguos, no demasiado bien ordenados ni conservados, en un pueblo tan pequeño. Nos fascina la recreación de la escuela, la tienda, la sala colonial... o un impresionante cinturón de castidad que cuelga de una de las paredes.
En resumen, un hermoso día de encuentro con la naturaleza y con la cultura de la Alpujarra.






















jueves, 2 de octubre de 2014

PROGRAMA PARA EL TRIMESTRE

Este es el programa de salidas para el primer trimestre del curso 2014-2015

1.- Sábado 11 de octubre: Integral Sierra de Cogollos- Majalijar. Guía: Jose A Mazuecos
2.- Sábado 25 de octubre: La Maroma. Guías: Mª Mar, Pilar y Elena
3.- Sábado 8 de noviembre: Cádiar-Museo Alpujarreño. Guía: Antonio Domingo
4.- Sábado 22 de noviembre: Camorro Alto (Antequera) Guía: Isidro.
5.- Sábado 6 de diciembre: El Aguadero (Laujar de Andarax). Guía Jorge.
6.- Sábado 20 de diciembre: Alcornocal Sierra de Lújar. Guía: José A. Mesa

viernes, 6 de junio de 2014

La acequia del Sabinar desde La Cebadilla

Nuestra ruta parte de la central eléctrica de la Cebadilla, en el curso alto del Poqueira, a donde llegamos en coche desde Capileira. El día se presentaba magnífico. Una vez aparcados los coches junto a la  central, cruzamos el río por un puente e iniciamos el ascenso por un sendero empedrado que nos lleva después de media hora hasta una zona más llana.
Pasamos varios cortijos, algunos abandonados, hasta llegar a un cruce de caminos: el de la derecha lleva al refugio del Poqueira y el de la izquierda viene indicado como sendero del Toril.
Comenzamos un ascenso suave hasta llegar a un puente que cruza la tubería y los raíles de la central.
El camino sigue ascendiendo suavemente hasta que llegamos a una zona de desprendimientos de la ladera.
Tenemos entonces que remontar campo a través hasta superar el comienzo de esos desprendimientos. Poco después avistamos la cámara de carga de la central a donde llegamos en el momento justo de reponer fuerzas y tomar algo de comida.

Imprescindible es hacerse la foto del grupo en lo alto del tubo que arranca desde aquí y que desciende hasta la central eléctrica.
La balsa que se conserva en buenas condiciones está rodeada de alambrada. Cruzamos de nuevo el tubo de la central y cogemos la acequia del Sabinar por la que transcurrimos en un paseo agradable hasta llegar al Peñón del Fraile.
Un rápido ascenso nos llevará a un pequeño collado desde donde divisamos una vista impresionante: el valle del río Veleta.
Descendemos por un sendero que nos deja en la presa de toma de la acequia del Sabinar.
 La cruzamos por un pequeño puente metálico e inciamos una vereda que se dirige al valle del río Seco.
Enfrente dejaremos el peñón del Fraile, que no nos pierde de vista. También se aprecia el trazado de la acequia del Sabinar.
Es la hora de almorzar. Encontramos un fresco lugar lleno de arbolado donde rula la bota y damos cuenta de nuestras viandas.
Poco a poco el camino se va haciendo más escarpado hasta llegar a una zona donde el paso ha sido escavado en la roca y un cable de acero nos sirve de seguro ante el impresionante precipicio.
Al fondo se divisa el   río Seco que, pese a su nombre lleva una buena cantidad de agua.
Cruzamos el río sin ninguna dificultad. El calor y el agua transparente nos hace soñar con un baño pero está demasiado fría para nuestros cuerpos serranos.
Nos dirigimos desde aquí por una ascendente vereda al cortijo de las Tomas, donde nos volvemos a encontrar con el sendero que asciende al refugio del Poqueira.
Nos recibe un curioso espantapájaros que con frecuencia renueva su vestuario y que parece llevar una vida algo disoluta.
Desde este cortijo tomamos el sendero de descenso que  nos lleva a la acequia baja que cruzamos y bajamos hasta encontrar de nuevol río Seco, que cruzamos por un pequeño puente.
 Continuamos descendiendo hasta que llegamos al río Veleta que volvemos a cruzar  por un puente existente bajo el frondoso bosque de ribera. Una gran masa de agua proveniente del deshielo de las cumbres baja con una enorme fuerza.
A partir del encuentro del río Veleta con río Seco pasa a denominarse río Nante.  La vereda continúa de manera suave hasta llegar a un cortijo derruido
y después nos conduce de nuevo al encuentro con  el río Nante. 
Cogemos aquí una vereda a mano derecha que asciende por la ladera. Poco después llegaremos de nuevo al cruce del sendero del Toril. Nosotros ahora lo dejamos a nuestra derecha, descendiendo por la misma vereda del principio hasta llegar de nuevo a la central de la Cebadilla.
 Preciosa excursión que ahora en primavera tiene el encanto del encuentro con el agua, omnipresente en toda la caminata y que baja rauda por hermosísimos parajes.

Ruta en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7030669

Fotos: Juande
Comentarios: JA Mesa



lunes, 26 de mayo de 2014

Rodarquilar a Isleta del Moro por Senda Requena.

Ruta: Rodarquilar a Isleta del Moro por Senda Requena.
Ruta lineal, con salida desde Rodarquilar y por el interior (minas de oro, cortijo de los Frailes) a Isleta del Moro.
Dificultad media 
Duración: 4 1/2 horas aproximadamente y un desnivel máximo de unos 450m.
Recomendaciones: Doble ración de agua, crema solar, bastones (subida y bajada con tramos pedregosos, de desnivel moderado) zapatillas anti-deslizantes (más adecuadas que las botas de montaña) gorra o simil y bañador. Además de las vituallas y material que mismamente creamos oportuno. 

Comenzamos en los alrededores del centro de interpretación de Rodarquilar, nos encontraremos unas escaleras a la izquierda que nos llevan a un barranco. En él podremos observar a nuestra derecha unas paredes de roca en vertical donde predominan los colores ocres oscuros que contrastan con los verdes de las pencas que se encaraman en sus grietas (mu raro y bonico). A nuestra izquierda, un pequeño valle que esconde un cortijo pintoresco, con paratas y un salto de agua (sólo apreciable en invierno) que ha dejado en su base unas bonitas tobas calcáreas. 

Termina el barranco en un camino que lleva a Albaricoques, un pequeño pueblo cercano a Rodarquilar. Éste camino fue utilizado en el trasporte del mineral, alcanzando unas dimensiones que en la actualidad no se necesitan. Siguiendo ese camino dirección Albaricoques (que es la parte más inhóspita y árida del recorrido) y a una hora desde que salimos nos encontramos con un cruce, a la derecha lleva al Cortijo de los Frailes, donde en su día, sucedieron los trágicos hechos que inspiraron a Lorca, su obra “Bodas de Sangre”. Nosotros tomaremos a la izquierda, donde se ve el Cortijo Requena, el que acoge la aljibe con mayor cúpula entre las catalogadas.
Comenzamos el ascenso al Cerro del Rellano, de 460m. emplearemos una hora mas o menos, suave subida que en algunos tramos se empina, pero sin llegar a agobiarnos. Hay piedras sueltas que nos harán concentrarnos para evitar caidas, pero sin perder de vista la cantidad de palmitos que adornan el barranco, dándole color y vida.
Cuando coronemos, a nuestra derecha veremos una esfera blanca, el observatorio. Más a la derecha un punto de observación forestal. A la izquierda tres construcciones en un plano inferior al nuestro(luego las visitaremos). Iremos a la esfera y desde allí visualizaremos la Caldera de Presillas, antigua caldera volcánica de un tamaño colosal. Miraremos la panorámica y disfrutaremos de ella. A media hora y tras una fea bajada, en la que también tendremos cuidado con los resbalones, tenemos las casas a las que se ha hecho referencia. Observaremos, una vez allí, el valle de Rodarquilar, que también es una caldera volcánica, aunque en ésta ocasión tendremos que echar mano de nuestra imaginación para completar sus formas, borradas por el paso del tiempo. Sería un buen lugar para reponer fuerzas.
La senda de bajada la encontramos junto a las casas. Bajada entretenida y técnica, piedras sueltas y fijas, por lo que, a modo de piano, “deberemos pisar las que son, si no queremos pegar el resbalón”. Durante la hora que nos separa del final, transitaremos por el barranco del Negro, nos encontraremos con un bosque relicto de pinos, que nos indica cómo de arbolada estaba la zona. También veremos unas rocas con oquedades o “cocones” que los lugareños les llaman, son unos abrevaderos naturales para los bichos de la zona, ello, junto a los palmitos y otras hierbas, nos harán más llevadera la bajada. Terminada ésta (una hora +- desde que comenzamos la bajada), cruzaremos la carretera y seguimos el barranco del Negro dirección a la cala del Toro, llegado el momento, tomaremos a la derecha una senda que nos lleva a la cerveza, quiero decir, a la Isleta, en donde podremos refrescarnos por dentro y por fuera, si viniera al caso.

Senda Requena en wikiloc


FOTOS DE JUANDE