sábado, 8 de febrero de 2020

Miramundos y Pico Mágina

Fuí invitado a una ruta por Sierra Mágina, y aunque todos sabéis que me gusta ir solo por la montaña, a veces también es bueno compartir experiencias con otros montañeros. Nunca había estado en Sierra Mágina y fue una estupenda oportunidad de descubrirla de la mano de ellos y ellas. Así que quedo agradecido a todo el club y en especial a Isidro, que fue el que tomó la iniciativa.
La ruta parte desde la localidad jienense de Huelma, donde antes de partir nos tomamos en la plaza del pueblo, unos churros buenísimos para desayunar y después anduvimos en coche hasta la nave ganadera de la cañada de Las Cruces, situada a 1600 metros, bajo una montaña que me llamó mucho la atención a la que llaman La Serrezuela o La Serreta.
La ruta no tiene dificultad técnica y según me dijeron y yo espero certificar, cuando está nevada es una maravilla. Sin nieve es una ruta preciosa también, agradándome enormemente por haber transcurrido prácticamente toda ella bajó un manto nuboso y espesa niebla, que en algunos tramos hacía perder de vista a unos 10/15 metros a los que me antecedían.
Al llegar al collado del Puerto, hay unas vistas de 10 del Valle del Gargantón. Desde el inicio a la subida de este collado, ya se acaba la pista y el resto de ruta transcurre entre senderos que en ocasiones, se vuelven invisibles y hay que ir imaginándoselos, aunque hay poca dificultad.
La primera cima en coronar, fue para mí, la primera de la Sierra Mágina. En ella se aloja el refugio del mismo nombre, El Miramundos, acogedor y precioso, muy bien cuidado y conservado. Parece que es respetado por los usuarios que lo visitan. En su interior hay una zona superior con una gran litera, aunque bastante pegada al techo para mi gusto . Abajo un mesa con una libreta de firmas y un bolígrafo, en la que plasmé mi rúbrica con orgullo de ser mi primero de tan maravillosa sierra. Las vistas, de las que no pude disfrutar por las nubes y la espesa niebla, me dijeron que son impresionantes en los 360°, teniendo principalmente una fantástica estampa de Sierra Nevada. Pero sin embargo, la luz de un día así es mágica. Como la sierra.
La altitud de este pico es casi como la de nuestro Trevenque, 2077 metros.
El siguiente y último pico de la jornada, fue el techo de esta sierra y de la provincia de Jaén. El Pico Mágina con 2167 metros. Antes de llegar la niebla nos ofreció una preciosa estampa de unas monteses, que apenas se podían percibir a duras penas.

Me hubiera gustado también coronar la Peña de Jaén, la próxima vez que vaya y espero que con nieve me lo propondré.

El retorno lo hicimos en sentido contrario al que llegamos, hasta llegar a un sendero que finalmente nos dejaría en la pista que empezamos a caminar por la mañana.
El total de ruta fue de 12 kms con un desnivel de subida de 700 metros aproximadamente. Un ruta muy asequible apta para principiantes, en mi opinión.

Crónica de nuestro invitado José Ignacio Cuenca Mesa
Fotos: Antonio Domingo,

martes, 31 de diciembre de 2019

PROGRAMACIÓN SEGUNDO TRIMESTRE 20019/20

Estas son las próximas salidas:
·        11 de enero Veredas de Trancamulas y de la Rambla del Chopo, monte Pajarillo (Bácor)
·        25 de enero: Takjo de las Llanas, Salto del Caballo y Cerro de la Cruz desde Almedinilla.
·        8 de Febrero: Miramundos.
·        22 de febrero: Quéntar El Polvorista, Majada de las Borregas.
·        7 de Marzo: Serrezuela. 
·        21 de Marzo: Zueros Zuheros - Fuenfría . Chorreras - Arroyo del Moreno.
·        4 de abril: Embalse de Béznar. Sendero Alauxa. Pinos del Valle. Senda de la Ermita del Cristo del Zapato. Río Izbor.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Órgiva Carataunas Soportujar Ballacas Órgiva

En esta ocasión nos dirigimos a Órgiva para iniciar una bonita ruta que nos acercará a algunos de los pueblos de la entrada a las Alpujarras. Aparcamos junto al Instituto de Órgiva y atravesamos las intrincadas callejas de la población en dirección al cementerio.

La cámara de Antonio capta un maravilloso Arco Iris que nos sorprende en un día nuboso pero sin nada de lluvia.

En continuo ascenso por cómodas veredas llegamos al Mirador junto al cementerio donde las vistas son  contundentes: la Sierra de Lújar, Órgiva, Cáñar, Soportújar y Sierra Nevada semicubierta de nubes.

A partir de aquí el viento arrecia y la sensación térmica es de más frío de lo que realmente hace.

Llegamos a un altozano donde contemplamos frente a nosotros en una bella estampa los pueblos que vamos a visitar en breve espacio de tiempo.

Comenzamos un suave descenso que nos lleva al fondo del valle. Aquí la vegetación la constituyen huertas y frutales: caquis, higueras, naranjos, aguacates...

Ahora viene un ascenso algo más exigente por unas cortijadas a veces reformadas, a veces en ruinas.  También nos sorprendemos con la presencia de una casa bioclimática que es toda una novedad para algunos de nosotros.

A la llegada a Carataunas nos encontramos con un feo y mastodóntico edificio de apartamentos de los que rompen la belleza del resto de las poblaciones y destinados a un turismo masificado poco sostenible en estos parajes.

La belleza de la población no deja lugar a la duda.

En Carataunas vive el humorista Martínmorales, un enamorado de las Alpujarras,  que sufrió un accidente muy grave al caerle la rama de un ciprés en el cortijo  El Trance de su propiedad, lo que le obligó a abandonar su actividad.

En Carataunas tomaremos el Camino Real de Carataunas-Soportujar que se encuentra empedrado en algunos tramos y era utilizado para llevar el ganado a la feria de Órgiva.

Continuamos el ascenso cruzando la carretera y seguimos por una fuerte pendiente hasta llegar a Soportújar. Son necesarias varias paradas para recuperar el resuello.

Soportújar nos sorprende por su bella arquitectura, sus cuidadas casas adornadas con macetas, sus tinaos... y el gran número de visitantes por las calles de la población.

Hasta un marrano cebado  por los vecinos se convierte en atractivo turístico. El cerdo vive feliz comiendo hasta reventar... no sabe lo que le espera en la próxima fiesta de San Antón.

Tras descansar unos minutos junto al cochino, subimos hasta la era de los aquelarres donde,dice la leyenda,  se reunían las brujas de las Alpujarras  durante la noche para hacer sus hechizos, proclamar sus conjuros y bailar desnudas al resplandor de las fogatas...

La verdad que la población está haciendo un notable esfuerzo para convertir estas leyendas en un atractivo con el centro temático de la brujería, la fuente de la bruja, la cueva del ojo de la bruja, el puente encantado, la fuente del dragón...

Tras la visita a Soportújar iniciamos el descenso por el mismo camino de ascenso salvo que en las cercanías de Bayacas nos desviamos cruzando el Río Chico para visitar esta localidad.

Desde Bayacas continuamos en suave descenso por una pista que transcurre paralela al río Chico.

Nos encontramos restos de molinos, cortijos... y guiris haciendo senderismo como nosotros. ¡Y es que están en todos lados!
De nuevo en Órgiva toca tomarnos un descanso para la cervecita, el bocata y de regreso a casa.
¡Ah!, y que no se nos olvide volver a Soportujar por San Antón, el marranico va a estar de rechupete.

Fotos: Antonio e Indalecio
Crónica: JA Mesa






























sábado, 9 de noviembre de 2019

ACEQUIA DEL ALMIAR-CENTRO BUDISTA

        El inicio de la ruta parte de la casa forestal de Prado Grande, en el término municipal de Soportujar, y de allí parte un camino que en continuo ascenso alcanza la acequia del Almiar  (Almiar es un modo o forma que se da a la paja para almacenarla), y nos lleva hasta la Atalaya de Soportujar y al Centro Budista.


Pues bien, hasta dicho lugar nos desplazamos un grupo numeroso de socios y amigos, con la sorpresa de encontrarnos a nuestra llegada al punto de inicio un cartel informando  de la prohibición de paso por motivo de realizarse una cacería. 


La sorpresa de ver nuestro plan desbaratado nos retuvo un tiempo hasta poder tomar una decisión, que fue la de hacer la ruta en sentido inverso, pensando que de este modo evitaríamos el lugar donde estaban los cazadores, por lo que nos encaminamos en primer lugar hacía el centro budista.
El día era claro y soleado, la marcha animada, y conforme ascendíamos las vistas iban extendiéndose progresivamente, hasta por fin alcanzar el mar.


O Sel Ling significa “Lugar de Luz Clara”, y su visita siempre es un placer para los sentidos y un motivo para la calma del espíritu. 



El lugar es un pequeño rincón de la cultura y la herencia del Tibet, un lugar de retiro y oración, en el que se solicita el silencio del visitante. 

Atravesamos la finca en dos grupos, a fin de minimizar el posible impacto de nuestra presencia, por respeto a sus moradores, a los que se les debe además el agradecimiento por facilitar el paso por su propiedad.


Pero otra nueva sorpresa nos aguardaba en la casa forestal de La Atalaya, donde nos encontrábamos dispuestos a continuar nuestra marcha después de un pequeño descanso, cuando apareció un coche cargado con una rehala de perros, y nos informan que no podemos continuar nuestra marcha por aquel lugar porque había diseminados noventa puestos de caza y resultaría extremadamente peligroso adentrarnos en la zona.
Vuelta a las deliberaciones, y finalmente decidimos ir a Pampaneira y hacer la senda que va hasta Capileira. 


De modo que toca deshacer lo andado, sin saber aún la nueva sorpresa que nos esperaba, pues nuestros planes nuevamente volverían a truncarse, pues en Pampaneira había pleno de coches hasta la bandera. 


Continuamos en carretera hasta la gasolinera que hay en el cruce para Bubión y allí se nos ofreció una preciosa vereda que nos conduciría hasta el pueblo, donde comimos a gusto, sentados en unos poyetes que encontró Paco, frente a un rico sol de otoño, y regreso por el mismo camino hasta los coches, y para casa.



Crónica: Jose A. Mazuecos
Fotografías: Antonio Domingo

sábado, 26 de octubre de 2019

Puerto de la Ragua - Aldeire

Este sábado hemos realizado una de las excursiones otoñales más bonitas de la provincia. Es además una interesante ruta botánica que atraviesa diferentes ecosistemas: el piornal de alta montaña, el pinar de repoblación, el bosque de galería...
Los aguerridos miembros de nuestro club, esta vez secundados por 14 invitados más, desembarcaron en el Puerto de la Ragua a las diez de la mañana y sin grandes demoras iniciaron la ruta. 
La primera parte del sendero, en continuo ascenso,  transcurre por un frondoso bosque de repoblación sin demasiada dureza y que propicia el diálogo y el conocimiento de los nuevos compañeros de aventura.

Alcanzamos el Collado de las Cabañuelas, ya en pleno piornal y con hermosas vistas al nevado Picón de Jeres. Allí hacemos un pequeño homenaje a Francisco Contreras Padilla ‘Súper Paco’, fallecido el pasado 22 de octubre. Tras unas palabras de Isidro recordando a este icono del montañismo andaluz, guardamos un minuto de silencio en su memoria.


A continuación abordamos el siguiente tramo de la ruta, ya siempre en descenso, bordeando el bosque de pinos.

 Después de un rato por este cómodo sendero nos adentramos en el Barranco de los Pasillos, bajando entre pinos y, tras cruzar el arroyo, volvemos a salir por encima de la franja del pinar de repoblación. La vereda llanea en dirección oeste por la Meseta de los Tejos, bajo las cumbres de los Morrones (picos entrañables en invierno para nuestro club), y nos lleva al refugio de pastores de las Chorreras, situado en un prado, bajo los tajos y chorreras del Morrón del Mediodía.


  El refugio se construyó como albergue de los obreros que hicieron la repoblación de estos lugares. Actualmente se conserva en buen estado y limpio salvo un montón de basura apilado en una de las dependencias. ¿Tanto trabajo nos cuesta acarrear nuestra basura?


  En el refugio se inicia el sendero que nos llevará al pueblo de Aldeire.


  Avanzamos por una senda que pronto nos coloca en un cortafuegos, incómodo de andar por la cantidad de piedras. Es la Loma de Las Casillas.


  Llegamos a unas ruinas conocidas como los Corrales de Soleta y allí decidimos hacernos la foto de grupo. Nuestro querido Mazu saca la bandera (no independentista) de La Verea y posamos para los afamados fotógrafos Antonio e Isidro. Bonito recuerdo para la posteridad.


  Ya comenzamos a vislumbrar los colores del otoño que nos embriagarán más adelante. Un álamo solitario intenta imponer su brillante color amarillo al oscuro verdor de los pinos.

 En un vertiginoso descenso nos acercamos al Horcajo,donde confluyen el Barranco de los Tejos con el Barranco de los Pasillos, formando el río Benéjar.


   Y ya estamos en el Área recreativa de La Rosandrá, el lugar de magia otoñal donde se funden los colores de las hojas de los árboles del bosque de ribera con la de los castaños, todavía verdes en el momento actual.


  En lugar de ir por el sendero que transcurre paralelo al río decidimos hacerlo siguiendo el cauce, atravesándolo en ocasiones, escuchando su canto en las diferentes cascadas que nos vamos encontrando.


  Y no pueden faltas las fotos como recuerdo ante tan bellos lugares. Nani, más guapa que nunca, vuelve a acompañarnos después de un tiempo de ausencia.


  Los castaños centenarios (¿o milenarios?) nos van acompañando a lo largo de nuestro caminar por la Rosandrá. Junto al río, en un idílico paraje, hacemos la parada para comer. Los bocadillos se riegan con el generoso vino de las botas de Paco e  Isidro. También Paco nos ofrece esas riquísimas cerezas en aguardiente que tanto acarician nuestro paladar. Y no faltan ni caramelillos de café para terminar el suculento almuerzo. ¿O sí falta algo para terminar un hermoso día?


  El bello pueblo de Aldeire con sus calles moriscas y su esbelta iglesia posiblemente albergue lo que nos faltaba...


Y no nos faltaba agua (el que bebe es novato).... El conductor de nuestro autobús lo pilló desde el principio: aparcó  en la misma puerta del único bar que estaba abierto en el pueblo. Porque faltaba esa exquisita Alhambra especial que es la insignia de nuestra tierra.


¡Ele!

Fotografás: Antonio Domingo
Cronista: José Antonio Mesa
Pincha en cualquier foto para verlas más grandes.